Carne vacuna: suben las importaciones en EE.UU., Japón avanza y la UE acelera definiciones clave
El último informe de Rosgan revela un escenario dinámico en el comercio internacional de carne vacuna, con datos relevantes en los principales destinos. En Estados Unidos, las importaciones acumularon 272.373 toneladas hasta el 21 de febrero de 2026, lo que representa un aumento del 10% frente al mismo período del año anterior, según cifras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
América del Sur se posiciona como la gran protagonista de este crecimiento. El volumen importado desde Argentina registró un salto interanual del 122%, alcanzando las 11.064 toneladas, mientras que Uruguay colocó 22.477 toneladas, con un incremento del 26%. Brasil, por su parte, exportó 43.607 toneladas al mercado estadounidense, lo que implica una suba del 25% respecto de 2025. La región consolida así su presencia en un destino estratégico.
En contraste, los envíos desde Oceanía mostraron comportamientos dispares. Australia incrementó sus ventas de carne vacuna un 6,3%, mientras que Nueva Zelanda registró una caída del 7% interanual. Estos movimientos reconfiguran el mapa de proveedores en un mercado que continúa demandando carne para equilibrar su oferta interna.

Japón: avance estratégico para la carne argentina
En paralelo, Argentina dio un paso clave hacia la apertura del mercado japonés. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que el Consejo de Sanidad Animal de Japón aprobó el informe de análisis de riesgo, un requisito central para habilitar la importación de carne vacuna argentina proveniente de la zona libre de fiebre aftosa con vacunación.
Se trata de un avance significativo luego de casi dos décadas de gestiones bilaterales. Japón es considerado uno de los mercados más exigentes del mundo en materia de sanidad animal y seguridad alimentaria, por lo que este progreso representa una oportunidad estratégica para diversificar destinos y capturar mayor valor.
Cabe recordar que Argentina ya exporta carne vacuna desde zonas libres de fiebre aftosa sin vacunación, como la Patagonia, habilitada desde 2018. Sin embargo, la ampliación del acceso a las regiones con vacunación permitiría ampliar considerablemente el volumen exportable, siempre que se cumplan los estrictos requisitos sanitarios que continúan bajo evaluación.

Unión Europea y Mercosur: cuenta regresiva para la implementación
Otro frente clave se desarrolla en Europa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció la puesta en marcha provisional de la parte comercial del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, tras la aprobación de Argentina y Uruguay.
La funcionaria aclaró que el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido una vez que el Parlamento Europeo otorgue su consentimiento y el Tribunal de Justicia del bloque se pronuncie sobre su compatibilidad con los tratados comunitarios. De cumplirse estos pasos, la entrada en plena vigencia podría concretarse a partir del 1° de mayo, marcando un hito para el comercio agroindustrial.
La implementación del capítulo comercial podría ampliar contingentes y mejorar condiciones de acceso para la carne sudamericana, en un mercado que combina altos estándares sanitarios con fuerte poder adquisitivo.

Brasil bajo la lupa sanitaria europea
En paralelo a las negociaciones comerciales, la Comisión Europea publicó un informe de auditoría que pone el foco sobre Brasil. La Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE) concluyó que el país sudamericano aún no ofrece garantías plenas para evitar la exportación a la UE de carne tratada con oestradiol 17β, una hormona prohibida en el mercado comunitario.
La auditoría, realizada en octubre de 2025 y publicada en febrero de 2026, evaluó la eficacia de las medidas correctoras implementadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA) tras advertencias previas en 2024. El resultado mantiene bajo observación al principal exportador mundial de carne vacuna.
En conjunto, el escenario internacional muestra una fuerte demanda en EE.UU., avances estratégicos en Japón, definiciones políticas en la Unión Europea y controles sanitarios más estrictos sobre Brasil. Para Argentina y la región, el contexto combina oportunidades de expansión con desafíos regulatorios, en un mercado global cada vez más exigente y competitivo.
