La carne de sistemas pastoriles busca ganar lugar en el mercado por su valor nutricional
En un contexto de mercados cada vez más exigentes y de cambios en las preferencias de consumo, la ganadería argentina busca nuevas estrategias para posicionar sus productos. En ese marco, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa una jornada estratégica que pondrá en el centro de la escena a la carne producida en sistemas pastoriles, destacada por su valor nutricional y su potencial comercial. El encuentro se realizará el 23 de abril en la ciudad de Olavarría, provincia de Buenos Aires, y reunirá a especialistas, funcionarios y actores clave del sector.
La iniciativa convocará a equipos técnicos del INTA, la Secretaría de Agricultura, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA) y representantes del ámbito privado. Durante la jornada se analizará el funcionamiento de la cadena productiva, se identificarán oportunidades de crecimiento y se abordarán los principales desafíos comerciales que enfrenta este tipo de producción.
Un trabajo articulado dentro de la cadena de carne vacuna
La propuesta surge de un espacio de intercambio impulsado por el INTA, donde participan distintos actores vinculados a la producción de carne vacuna proveniente de sistemas pastoriles. Allí se discuten tanto aspectos productivos como comerciales con el objetivo de fortalecer estos modelos de producción y mejorar la inserción de sus productos en el mercado.
Marcelo Champredonde, especialista del INTA Bordenave, explicó que la iniciativa forma parte de un proceso de diálogo y construcción colectiva dentro de la cadena cárnica. Según señaló, estos encuentros permiten generar debates, intercambiar experiencias y avanzar en propuestas que favorezcan el desarrollo de los sistemas pastoriles y su posicionamiento en el ámbito nacional e internacional.

Los beneficios nutricionales de la carne a pasto
En los últimos años, diversos estudios comenzaron a resaltar las cualidades nutricionales diferenciales de la carne producida a pasto. Sebastián Lagrange, especialista en producción animal del INTA Bordenave, detalló que este tipo de carne presenta características que la distinguen de otros sistemas productivos.
Entre ellas se destacan mayores niveles de ácidos grasos omega 3, un mayor contenido de ácido linoleico conjugado (CLA) y la presencia de antioxidantes naturales como vitamina E y carotenoides. Estos componentes son valorados por sus potenciales beneficios para la salud, lo que posiciona a la carne pastoril como un alimento con atributos diferenciales.
Además, el manejo de estos sistemas suele incluir el uso de leguminosas forrajeras, que permiten mejorar la ganancia de peso de los animales, optimizar la calidad del producto final y reducir la necesidad de fertilizantes químicos, aportando también beneficios desde el punto de vista ambiental y productivo.

El desafío de comunicar sus ventajas al consumidor
A pesar de estas cualidades, las ventajas nutricionales de la carne pastoril todavía no se traducen plenamente en un reconocimiento dentro del mercado. En muchos casos, los consumidores y algunos segmentos comerciales continúan guiándose por criterios tradicionales, como el color más claro de la carne o la grasa blanca, que no necesariamente reflejan la calidad nutricional del producto.
Por este motivo, uno de los ejes centrales de la jornada será analizar cómo comunicar y valorizar estos atributos frente al consumidor, generando herramientas que permitan diferenciar la carne proveniente de sistemas pastoriles y mejorar su posicionamiento comercial.
Champredonde explicó que la meta es construir una propuesta de organización que se adapte al contexto productivo nacional y regional, acercando a productores y consumidores y facilitando el reconocimiento de este tipo de carne dentro del mercado.

Pensar el futuro de la carne a pasto
Durante el encuentro también se debatirán aspectos vinculados a la trazabilidad, la logística, la diferenciación del producto y la organización de la cadena, con el objetivo de generar acuerdos que permitan escalar estas iniciativas productivas.
El debate se da en un escenario global en el que la demanda de alimentos continúa en aumento y los consumidores prestan cada vez más atención al origen, la calidad y los métodos de producción de lo que consumen. En ese contexto, la carne producida en sistemas pastoriles aparece como una alternativa con potencial para responder a esas nuevas demandas.
Los actores involucrados coinciden en que el desafío no es menor. No solo implica mejorar los sistemas productivos, sino también generar consensos entre los distintos eslabones de la cadena, construir confianza y desarrollar nuevos canales de comercialización.
