Carne argentina ante el nuevo escenario comercial: balance y desafíos tras la decisión de China
La aplicación de salvaguardias y aranceles por parte de China a las importaciones de carne vacuna generó un fuerte impacto en el sector exportador argentino. Tras un año de negociaciones intensas, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) realizó un balance de lo actuado y analizó los efectos concretos de la medida, mientras el sector permanece atento a la definición de un acuerdo clave con Estados Unidos.
Un conflicto comercial que marcó el pulso de 2025
La advertencia de posibles sanciones comerciales por presunto dumping en el mercado chino obligó a la cadena de ganados y carnes a articular una estrategia conjunta. Durante todo 2025, el IPCVA, frigoríficos exportadores, estudios jurídicos con base en China y organismos del Estado nacional trabajaron coordinadamente para evitar un escenario más restrictivo.
La amenaza de salvaguardias encendió alarmas, no solo por el peso que tiene China como principal destino de la carne argentina, sino también por el riesgo de perder previsibilidad comercial. Según explicó a Infocampo Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA, el objetivo inicial fue demostrar técnicamente que no existían fundamentos para aplicar medidas restrictivas.
En paralelo, el Instituto también debió atravesar un año complejo en lo institucional, con debates internos y externos sobre su rol, en un contexto político marcado por ajustes y revisiones del gasto público. La defensa del organismo se dio tanto en el plano internacional como en el doméstico.

Anuga y el punto de inflexión en la negociación
Un momento clave de la negociación se produjo en noviembre, durante la feria Anuga en Alemania. Allí, representantes de la cadena cárnica argentina se reunieron con autoridades del Ministerio de Comercio de China para exponer su postura frente a las posibles sanciones.
Argentina dejó en claro su rechazo a una medida de salvaguardia, respaldándose en estudios técnicos y comerciales. No obstante, ante la posibilidad concreta de que China avanzara, el sector planteó una alternativa considerada menos dañina: la aplicación de un arancel mínimo y no un sistema de cupos por orden de llegada.
Ese planteo buscó evitar distorsiones entre países proveedores, especialmente frente a competidores de gran volumen como Brasil. Para el IPCVA, una cuota general hubiera significado quedar rápidamente fuera del mercado por una cuestión de escala.

Qué se espera del mercado chino en 2026
Aunque todavía no se conoce la letra chica oficial, el sector estima que el cupo habilitado rondaría las 500.000 toneladas, con un crecimiento moderado respecto a 2025. Las plantas habilitadas para exportar seguirán siendo las mismas y no se incorporan nuevos productos, como menudencias.
Desde el IPCVA destacan que China necesita seguir importando carne para abastecer su mercado interno, lo que actúa como un factor de equilibrio en la relación comercial. Además, el contexto internacional —con movimientos arancelarios entre Estados Unidos y Brasil— también influyó en la decisión final.
En ese marco, Breitschmitt fue claro: “Dentro de todo, se llegó al objetivo buscado”, aludiendo a que se evitó el peor escenario posible. Para el Instituto, se alcanzó lo que definió como el “segundo mejor resultado”.
Estados Unidos y un acuerdo todavía en espera
Mientras se digiere la decisión china, el sector mira con atención a Estados Unidos. El acuerdo anunciado por ambos gobiernos aún espera su ratificación formal, aunque se estima que podría contemplar un volumen cercano a las 100.000 toneladas.

Las negociaciones se mantienen bajo estricta confidencialidad y dependen, en gran medida, de definiciones diplomáticas. El primer trimestre del año aparece como clave para conocer si finalmente se cierra ese capítulo.
Balance institucional y el rol del IPCVA
Más allá del frente comercial, el IPCVA realizó un balance del año que pasó. La estrategia combinó geopolítica, promoción internacional y trabajo técnico puertas adentro, con investigaciones, jornadas a campo y acciones vinculadas a la nutrición y la formación.
Breitschmitt subrayó que muchas críticas al Instituto responden al desconocimiento de su funcionamiento. “Todas las entidades están representadas y el trabajo es transparente”, afirmó, destacando la importancia de sostener herramientas de promoción en un mercado global cada vez más competitivo.
Con China reconfigurando reglas y Estados Unidos en el horizonte, la carne argentina enfrenta un nuevo tablero, donde la negociación, la diplomacia y la estrategia sectorial seguirán siendo claves para sostener su lugar en el mundo.
