Carbap cuestiona la desregulación de la vacunación contra la fiebre aftosa


La decisión del Gobierno nacional de habilitar que los productores puedan contratar veterinarios privados para vacunar contra la fiebre aftosa generó una fuerte reacción dentro del sector agropecuario. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) criticó con dureza la medida y pidió mantener el sistema actual basado en entes sanitarios y fundaciones, que coordina las campañas de inmunización en todo el país.

La medida, impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), forma parte de un proceso de desregulación que permite a cada productor elegir a su veterinario de confianza para aplicar las vacunas, sin depender de las estructuras sanitarias regionales. Desde Carbap sostienen que la decisión no tiene fundamentos técnicos ni económicos que justifiquen modificar un esquema que, según afirman, ha sido clave para mantener a la Argentina libre de la enfermedad.

A través de un comunicado, la entidad rural advirtió además que un intento similar de flexibilización en el pasado derivó en una grave crisis sanitaria, por lo que considera que el cambio propuesto implica un riesgo innecesario para el estatus sanitario alcanzado por la ganadería argentina.

Aftosa, ganadería, vacuna, vacunación antiaftosa, vacuna antiaftosa, brucelosis bovina

El antecedente de la crisis sanitaria de comienzos de siglo

En su documento, Carbap recordó que a fines de la década de 1990 se intentó modificar el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa. En abril de 1999 se aplicó lo que se pensaba sería la última dosis de vacuna, y un año después la Argentina fue declarada país libre de la enfermedad sin vacunación por la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Según la entidad, en aquel momento la decisión estuvo acompañada por la expectativa de acceder a nuevos mercados internacionales y mejorar la competitividad del sector. Sin embargo, ese escenario nunca se concretó y el país terminó atravesando una de las crisis sanitarias más graves de su historia reciente.

Un sistema sanitario que hoy se considera sólido

Tras aquella crisis, el sector público y privado reorganizó el programa sanitario que permitió recuperar el control de la enfermedad en poco tiempo. Según Carbap, el fortalecimiento de los entes sanitarios y fundaciones fue clave para restablecer la vacunación sistemática y recuperar la confianza internacional.

La entidad remarcó que hoy la fiebre aftosa es considerada una enfermedad exótica en la Argentina, ya que la mayor parte del territorio tiene estatus de libre con vacunación y existen zonas específicas que incluso están reconocidas como libres sin vacunación.

Carbap, Mesa de Enlace

Críticas al enfoque económico y a la falta de diálogo

Carbap también cuestionó que la medida haya sido adoptada sin una discusión técnica previa en los ámbitos institucionales previstos para ese tipo de decisiones. La entidad señaló que la resolución no fue debatida en organismos como la Comisión Nacional de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Conalfa) o las Coprosas, espacios creados justamente para analizar este tipo de políticas sanitarias.

Según la organización rural, el debate parece centrarse únicamente en el costo de la vacunación. Sin embargo, recordó que el precio actual de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando históricamente el valor representaba aproximadamente un kilo de carne.

Riesgos para los pequeños productores y para el control sanitario

Entre los puntos más críticos de la resolución, Carbap advirtió que el nuevo esquema no aclara quién garantizará que todos los productores vacunen a sus animales en tiempo y forma. Tampoco establece quién controlará el cumplimiento del programa ni cómo se asegurará la cobertura en los establecimientos más pequeños o alejados.

aftosa, vacunación, Federación Agraria, Sudáfrica

La preocupación se basa en la estructura productiva del país. Según los registros del sector, el 17% de los establecimientos tiene menos de 20 bovinos y el 34% posee entre 20 y 100, lo que significa que más de la mitad de los productores trabaja con rodeos pequeños y dispersos.

Para la entidad, existe el riesgo de que los operadores privados prioricen los establecimientos más grandes y cercanos, dejando en segundo plano a los productores más chicos.

Un momento clave para la ganadería argentina

Carbap también consideró que la medida llega en un momento inoportuno para la actividad. La ganadería argentina atraviesa actualmente un escenario favorable, con buenos precios internacionales y una demanda global sostenida por carne de calidad.

En ese contexto, Carbap advirtió que modificar de manera intempestiva el principal programa sanitario del país podría generar incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente en una región donde algunos países vecinos avanzan hacia el estatus sanitario de libres de aftosa sin vacunación.