Caballos argentinos en alza: más exportaciones, mejores precios y genética de elite


La industria equina argentina cerró 2025 con un balance ampliamente positivo y consolida una tendencia que se viene profundizando en los últimos años: los caballos argentinos son cada vez más demandados y mejor cotizados en los mercados internacionales. Impulsadas por la genética de excelencia, el prestigio deportivo y un modelo de crianza altamente profesionalizado, las exportaciones de equinos en pie crecieron tanto en volumen como en valor, sumando nuevos destinos y elevando el precio promedio por animal.

Lejos de tratarse de un fenómeno coyuntural, el desempeño del sector refleja un proceso sostenido de agregado de valor, donde confluyen inversión, conocimiento técnico y una fuerte tradición ecuestre. En un contexto global cada vez más exigente, Argentina logra posicionarse como proveedor confiable de caballos de alto rendimiento para disciplinas deportivas de primer nivel.

Más volumen y mayor facturación en 2025

De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre enero y noviembre de 2025 se exportaron 2.905 equinos en pie, lo que representa un incremento del 4% en comparación con el mismo período de 2024. Si bien el crecimiento en cantidad fue moderado, el dato más relevante se observa en el valor de las operaciones.

Según el análisis de la Dirección Nacional de Ganadería, elaborado sobre la base de registros del INDEC, las exportaciones de caballos totalizaron 20,7 millones de dólares FOB, lo que implicó una suba interanual del 9%. Esta diferencia entre el crecimiento en volumen y en valor confirma una mejora en el precio promedio por animal, un indicador clave para medir el posicionamiento del sector.

Caballos

Además, Argentina logró sostener y ampliar su inserción internacional, alcanzando 38 destinos de exportación, un número que ratifica la diversificación de mercados y reduce la dependencia de unos pocos compradores.

Mercados exigentes y disciplinas de alto prestigio

Entre los destinos más relevantes, Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos concentraron más del 57% del valor total exportado. Se trata de mercados altamente competitivos y sofisticados, donde la demanda se enfoca en caballos destinados al polo, las carreras y la equitación, disciplinas en las que Argentina goza de un reconocimiento histórico.

El prestigio deportivo de los caballos argentinos no es casual. La calidad genética, el manejo profesional y los sistemas de entrenamiento desarrollados en el país son factores decisivos a la hora de competir en estos segmentos de alto nivel. En particular, el polo continúa siendo una vidriera internacional que potencia el valor de los ejemplares criados localmente.

caballos, exportaciones

Desde el sector destacan que la confianza de estos mercados no solo se basa en los resultados deportivos, sino también en la trazabilidad, el cuidado sanitario y la seriedad comercial, aspectos cada vez más valorados por los compradores internacionales.

Operaciones puntuales que elevan el promedio

El informe oficial también señala que durante marzo, agosto, septiembre y noviembre se registraron picos significativos en el valor FOB, explicados por operaciones puntuales de caballos de muy alto valor individual. Estas ventas impactaron directamente en el promedio general de las exportaciones, reforzando la tendencia alcista.

A diferencia de otros productos agropecuarios, la exportación de equinos en pie no responde a una lógica de commodity. Cada operación es única y el precio final depende de múltiples factores, como la genética, los antecedentes deportivos, el nivel de entrenamiento, la edad y el destino productivo del animal.

Caballos

Por ese motivo, el crecimiento del sector no se explica únicamente por una mayor cantidad de animales exportados, sino por la capacidad de ofrecer caballos con alto valor agregado, orientados a nichos específicos del mercado global.

Un sector estratégico dentro del agro argentino

Los datos de 2025 confirman que la industria equina argentina se consolida como un segmento estratégico dentro del complejo agroexportador, combinando tradición, innovación y conocimiento técnico. La articulación entre criadores, cabañas, veterinarios, entrenadores y jinetes resulta clave para sostener este posicionamiento.

En un escenario internacional donde la calidad y la diferenciación marcan la diferencia, los caballos argentinos logran destacarse y ganar terreno, no solo por su rendimiento deportivo, sino también por el valor simbólico y cultural asociado a su origen.