Nuevos híbridos y tecnología: Brevant presentó un maíz con tolerancia a la chicharrita
La innovación genética y el manejo agronómico vuelven a ocupar un lugar central en la estrategia de las empresas semilleras. En ese marco, Brevant Semillas presentó oficialmente su campaña 2026/27 con una renovación de su portafolio de maíz, soja y girasol, con el objetivo de ofrecer materiales más adaptados a los nuevos desafíos productivos. Entre las principales novedades se destacan híbridos de maíz con tolerancia al complejo de achaparramiento, una problemática que impactó fuertemente en varias zonas agrícolas en las últimas campañas.
El lanzamiento se realizó en Estancia La Paz, en la localidad cordobesa de Ascochinga, con la participación de cerca de un centenar de asistentes. Allí, la marca —posicionada como el canal de cercanía y versatilidad de Corteva Agriscience— presentó su nuevo catálogo y confirmó que los materiales estarán disponibles comercialmente desde junio o julio de 2026.
Tres pilares de la nueva estrategia
Desde la compañía explicaron que la propuesta tecnológica se basa en tres pilares: genética de élite, biotecnología avanzada y manejo digital. La intención es ofrecer soluciones integrales que permitan mejorar la productividad y responder a ambientes cada vez más desafiantes.
En el caso de la soja, el portafolio incluye materiales con tecnologías Enlist® y Conkesta, orientadas al control de malezas e insectos. Gonzalo Insua, responsable del negocio de soja de Brevant Semillas, señaló que la expectativa es que la superficie sembrada con estas tecnologías supere el 40% del área sojera en la Argentina.
Entre las novedades se destaca BRV 5925 CE, una variedad con tecnología Conkesta que busca reemplazar a la conocida 6123. Según indicaron desde la empresa, se trata de la soja con tecnología Conkesta más corta del mercado, con mayor potencial productivo y mejor sanidad. También se presentó BRV 7525 SCE, un material de grupo de madurez largo (Grupo 7) diseñado para adaptarse a las condiciones productivas del NEA y NOA.

Maíz más estable frente a la chicharrita
Uno de los ejes del lanzamiento fue la renovación del portafolio de maíz, con híbridos pensados para mejorar la estabilidad productiva frente a la presión de la chicharrita (Dalbulus maidis), insecto que transmite el complejo de achaparramiento del maíz.
La principal novedad es BRV 8181 PWU, definido por la gerente de producto Verónica Mac Lean como “el híbrido más versátil del país”. Según explicó, el material fue desarrollado para adaptarse tanto a siembras tempranas como tardías, con alto peso de mil granos y estabilidad en distintas densidades.
Además, la empresa presentó BRV Norte, un híbrido de maíz que complementa al conocido 25.8 y que fue diseñado para aportar rendimiento y tolerancia al achaparramiento en zonas donde la presión de la chicharrita ha sido particularmente elevada. Mac Lean explicó que la compañía está impulsando una renovación completa de su genética de maíz, con materiales pensados para enfrentar ambientes cada vez más complejos.

Relanzamiento del girasol
Además de la soja y el maíz, durante el encuentro también se anunció el relanzamiento del negocio de girasol, un cultivo que la compañía busca potenciar en los próximos años. “Nunca nos fuimos del negocio del girasol, por eso decimos que lo relanzamos”, señaló Mac Lean al presentar los nuevos híbridos que se incorporan al portafolio.
Entre ellos se encuentran BRV L210 CP, orientado al segmento linoleico, y BRV H280 CL, un híbrido alto oleico con tolerancia a Phomopsis, una enfermedad que genera preocupación entre los productores. Según explicaron desde la empresa, el objetivo es recuperar protagonismo en un cultivo donde Corteva posee uno de los bancos genéticos más robustos a nivel mundial, lo que permite desarrollar materiales adaptados a distintos ambientes productivos.

La digitalización como complemento
Además de la genética y la biotecnología, la compañía busca reforzar el uso de herramientas digitales para mejorar las decisiones agronómicas. En ese sentido impulsa la plataforma Mi Lote, que reúne distintas herramientas predictivas basadas en datos agronómicos.
Entre ellas se incluye un simulador de tecnología que permite anticipar el comportamiento de híbridos y variedades según datos climáticos históricos, así como un recomendador de densidad y nitrógeno que ayuda a optimizar el uso de insumos.
