Brasil proyecta un salto histórico en su producción de pollo para 2026
Brasil se prepara para batir un nuevo récord en su ya consolidado liderazgo agroindustrial. De acuerdo con las últimas estimaciones de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), la producción de carne de pollo podría alcanzar en 2026 15,86 millones de toneladas, superando los niveles actuales y reforzando el papel central que ocupa la avicultura en la oferta de proteínas del país. El avance, además, se inscribe en un crecimiento generalizado de las principales cadenas cárnicas brasileñas.
La avicultura, motor principal del crecimiento previsto
Las proyecciones oficiales muestran que la producción aviar seguirá al frente de la expansión del complejo cárnico, manteniendo una curva ascendente que no se detuvo en los últimos años. Llegar a 15,86 millones de toneladas implicaría un salto respecto de las 15,5 millones estimadas para 2025 y ratificaría la supremacía del pollo dentro del consumo brasileño.
En el conjunto total de proteínas cárnicas —pollo, cerdo y bovinos—, la producción proyectada para 2026 se ubicará en 32,6 millones de toneladas, lo que supone un incremento leve, del 0,4% interanual, pero suficiente para establecer un nuevo techo productivo. Para el mercado, esta suba confirma la capacidad de Brasil de abastecer simultáneamente a su población y a una demanda internacional en constante expansión.

Exportaciones en ascenso y una recomposición de mercados clave
El desempeño de la avicultura durante 2025 permitió ampliar la disponibilidad interna aun cuando las exportaciones de pollo mostraron un crecimiento moderado, hasta alcanzar las 5,2 millones de toneladas. La sectorial consiguió sobreponerse al impacto de la Influenza Aviar detectada en Rio Grande do Sul, gracias a la diversificación de destinos y a un manejo sanitario que limitó las consecuencias comerciales.
El dato determinante llegó recientemente con la vuelta de China al mercado, una noticia que revitalizó las exportaciones y elevó las expectativas para el próximo año. Para 2026, la Conab prevé que los embarques trepen a 5,25 millones de toneladas, mientras que el consumo interno aumentará un 3,1%, alcanzando 10,62 millones de toneladas. La disponibilidad resultante ofrecerá 51,3 kilos por habitante, consolidando al pollo como la proteína animal dominante.

El sector porcino mantiene su racha expansiva
Además del pollo, la carne porcina atraviesa también una fase de crecimiento sostenido. Las estimaciones para 2025 indican que la producción llegará a 5,63 millones de toneladas, con exportaciones cercanas a 1,48 millones, a pesar de la ralentización de la demanda china después de recomponer su stock afectado por la Peste Porcina Africana.
Para 2026, la Conab anticipa un avance aún mayor: 5,88 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 4,5%. Las exportaciones escalarían a 1,6 millón, mientras que la disponibilidad doméstica crecerá 3,2%, alcanzando 4,3 millones de toneladas. Este desempeño confirma el rol protagónico que el sector porcino ha adquirido en el mapa proteico brasileño.

La carne bovina enfrenta un ajuste tras un ciclo de expansión
En contraste con el impulso del pollo y cerdos, la producción bovina atraviesa una etapa de moderación. Para 2025, se espera que la oferta alcance 11,38 millones de toneladas, con exportaciones récord de 4,21 millones, fuertemente traccionadas por la demanda china, que concentra más de la mitad de los envíos.
Sin embargo, 2026 traerá un ajuste técnico: la retención de hembras propia del ciclo ganadero provocará una reducción de la producción a 10,89 millones de toneladas, aunque las exportaciones se mantendrán elevadas, en torno de 4,25 millones. Pese al retroceso, el desempeño general sigue ubicando a Brasil como actor dominante en el mercado mundial de carne bovina.
En este escenario, Brasil se encamina a establecer en 2026 un año récord para casi todas sus cadenas proteicas, impulsado por un robusto desempeño exportador y una capacidad productiva que no ha dejado de evolucionar. Con desafíos sanitarios y comerciales aún presentes, el país refuerza su posición como uno de los protagonistas indiscutidos del tablero agroalimentario global.
