Brasil rompe récords: exportaciones de carne vacuna alcanzan máximos históricos en 2025
Brasil consolida su liderazgo global en el mercado de carne vacuna, con China como principal destino y un fuerte crecimiento en la Unión Europea. Las ventas externas alcanzaron niveles récord, tanto en volumen como en valor, confirmando el peso estratégico del sector en la economía agroindustrial brasileña.
Volumen récord y fuerte impulso en ingresos
Brasil cerró 2025 con exportaciones de 3,85 millones de toneladas de carne vacuna, lo que representa un aumento interanual del 20,7%, según la Asociación Brasileña de Frigoríficos (Abrafrigo). Este resultado convierte al país en uno de los principales proveedores globales de carne bovina, consolidando su reputación de productor confiable y eficiente.
En términos de ingresos, el salto fue aún más pronunciado. Las exportaciones generaron 17.490 millones de euros, equivalentes a 18.365 millones de dólares, un crecimiento cercano al 40% respecto de 2024. Este aumento se explicó tanto por el mayor volumen como por la mejora en los precios internacionales, impulsada por la alta demanda de carne de calidad y la estabilidad sanitaria del país.
La carne fresca lideró el desempeño exportador, representando el 90% del total comercializado y aportando ingresos por 15.800 millones de euros. Según los analistas, este segmento reafirma a Brasil como proveedor confiable de grandes volúmenes para los principales mercados globales, manteniendo la competitividad frente a otros exportadores internacionales.

China y Estados Unidos, los principales destinos
China continuó siendo el principal mercado para la carne vacuna brasileña, con 48,2% del total exportado y compras por 8.420 millones de euros. El gigante asiático mantiene su dependencia de la producción brasileña, pese a tensiones comerciales y ajustes arancelarios que podrían afectar las importaciones en el futuro.
En segundo lugar se ubicó Estados Unidos, que importó carne vacuna brasileña por 1.965 millones de euros, consolidando su rol como socio estratégico del país. El mercado estadounidense, aunque sujeto a aranceles y regulaciones, sigue siendo un destino estable, mostrando la diversificación geográfica de la exportación brasileña.
Un dato destacado fue el crecimiento récord hacia la Unión Europea, con un aumento del 76,5% en ventas, que alcanzaron los 999 millones de euros. El incremento se explicó por la revalorización de los precios medios y la mayor demanda por cortes de alto valor, en un contexto donde los consumidores europeos buscan productos certificados y de alta calidad.

Perspectivas y desafíos para 2026
De cara a 2026, el sector prevé una etapa de consolidación tras dos años de expansión acelerada. Abrafrigo anticipa que el foco estará puesto en diversificar destinos, con el objetivo de reducir la dependencia del mercado chino y avanzar en la apertura de mercados técnicamente complejos, como Japón y Corea del Sur.
No obstante, el escenario internacional presenta desafíos importantes. Las tensiones geopolíticas, las posibles salvaguardas comerciales por parte de China y las estrictas exigencias sanitarias y técnicas de nuevos acuerdos obligarán al sector a mantener altos estándares de producción y certificación.
Expertos destacan que la competitividad de Brasil no solo depende del volumen exportado, sino también de la capacidad de cumplir con normativas internacionales y garantizar la inocuidad de los productos. En este sentido, la combinación de tecnología, control sanitario y eficiencia logística seguirá siendo clave para sostener la posición global del país.

Consolidación de un liderazgo histórico
El récord alcanzado en 2025 refleja el esfuerzo sostenido de la industria brasileña por consolidar su liderazgo global. La diversificación de mercados, la revalorización de cortes premium y la estabilidad sanitaria posicionan a Brasil como un proveedor estratégico para los grandes consumidores de carne vacuna del mundo.
Con estos resultados, la carne bovina se consolida como uno de los motores clave de la economía agroindustrial brasileña, aportando divisas, generando empleo y fortaleciendo la presencia del país en los mercados internacionales.
Mientras el sector proyecta mantener su crecimiento, los analistas coinciden en que la adaptabilidad ante cambios regulatorios y comerciales será determinante para sostener la expansión en los próximos años y garantizar la competitividad frente a otros exportadores globales.
