Brasil se consolida como potencia avícola y proyecta exportaciones récord de carne de pollo
Brasil se encamina a fortalecer su posición como uno de los principales actores del mercado mundial de proteínas animales. Según proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el país alcanzará en 2026 una producción de 15,7 millones de toneladas de carne de pollo, lo que representará un incremento del 2% respecto de las 15,45 millones de toneladas estimadas para 2025.
Con este nivel de producción, el gigante sudamericano no solo se consolidará como el mayor exportador mundial de carne aviar, sino que también se mantendrá como el tercer productor global del sector. El crecimiento proyectado responde principalmente a una demanda internacional sostenida y a condiciones productivas favorables.
Otro factor clave detrás de estas perspectivas es la reducción de los costos de alimentación animal, uno de los componentes más importantes dentro de la estructura de gastos de la industria avícola. La disponibilidad de granos y la estabilidad en los costos permiten a las empresas sostener márgenes competitivos y expandir su producción.

Exportaciones en expansión
El comercio exterior seguirá siendo el principal motor de crecimiento del sector avícola de Brasil. Las estimaciones del USDA indican que las exportaciones de carne de pollo alcanzarán los 5,2 millones de toneladas en 2026, lo que implicará un aumento del 4% respecto del año anterior.
Este desempeño permitirá que Brasil mantenga su liderazgo en el comercio mundial de carne aviar, una posición que ha construido durante décadas gracias a una amplia diversificación de mercados y una fuerte competitividad internacional.
Entre los principales destinos de exportación se destacan Japón y los Emiratos Árabes Unidos, mercados que demandan volúmenes significativos de carne aviar brasileña. La diversificación geográfica de los compradores es considerada uno de los factores que contribuye a la estabilidad del sector.
Además, el informe técnico del USDA señala que la recuperación del estatus sanitario del país, luego del brote de influenza aviar registrado en 2025, permitió restablecer rápidamente el flujo comercial con los mercados internacionales.

El consumo interno sigue siendo clave
Más allá del protagonismo de las exportaciones, el mercado doméstico continuará siendo un pilar fundamental para la industria avícola de Brasil. De acuerdo con las proyecciones, alrededor del 67% de la producción nacional será absorbida por el consumo interno.
En términos de volumen, esto equivale a 10,6 millones de toneladas de carne de pollo destinadas al mercado local en 2026, lo que representa un incremento cercano al 1% respecto del año previo. Este crecimiento está vinculado en gran medida con el aumento del precio de otras proteínas animales, especialmente la carne vacuna, lo que impulsa a los consumidores a optar por alternativas más accesibles.
Costos más bajos y estrategia sanitaria
Las perspectivas positivas del sector también se explican por una mejora en los costos de producción, impulsada por la abundante oferta de granos. Las cosechas récord de maíz y soja, principales insumos para la elaboración de alimentos balanceados, generaron un alivio significativo para la industria.
A comienzos de 2026, los precios de estos granos registraron una caída interanual del 8,6%, lo que contribuyó a mejorar la rentabilidad del negocio avícola. Este escenario permite a las empresas mantener precios competitivos en el mercado internacional.

Medidas que favorecen al sector
En paralelo, el gobierno de Brasil avanza en una estrategia sanitaria orientada a proteger el comercio exterior. Entre las medidas se destaca la negociación de cláusulas de regionalización sanitaria en los certificados de exportación, un mecanismo que permite mantener abiertos los mercados incluso ante eventuales brotes sanitarios localizados.
Asimismo, Brasil continúa fortaleciendo su presencia en mercados especializados, como el segmento Halal, donde se consolidó como uno de los principales proveedores mundiales, especialmente en Medio Oriente.
Con estos elementos —demanda internacional firme, costos competitivos, estrategia sanitaria y una sólida estructura productiva— Brasil se perfila para afianzar su liderazgo global en la producción y exportación de carne de pollo durante los próximos años.
