Destacan al Bovino Criollo como una alternativa frente al problema de la garrapata


En los sistemas ganaderos del norte argentino, el Bovino Criollo comienza a recuperar protagonismo gracias a una característica sanitaria clave: su resistencia natural a la garrapata, un parásito que genera pérdidas productivas, problemas de bienestar animal y mayores costos de manejo.

De acuerdo con información difundida por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), distintos estudios científicos demostraron que esta raza presenta una marcada resistencia genética frente a la garrapata común del bovino, uno de los principales desafíos sanitarios para la ganadería en regiones cálidas y húmedas del país.

Este atributo del Bovino Criollo adquiere especial relevancia en zonas donde la presión parasitaria es elevada, ya que la presencia de garrapatas impacta directamente en la productividad de los rodeos, afectando la ganancia de peso, la sanidad de los animales y la eficiencia de los sistemas de producción.

La evidencia generada por los investigadores abre nuevas perspectivas para incorporar al Bovino Criollo dentro de estrategias productivas que busquen reducir los efectos de este ectoparásito en la ganadería argentina.

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Estudios científicos y adaptación histórica

Los trabajos desarrollados por especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria explican que la resistencia del Bovino Criollo está asociada a mecanismos biológicos que limitan la carga parasitaria, lo que permite disminuir el impacto que generan las garrapatas sobre los animales.

Según explicó el investigador del INTA Mercedes, Néstor Sarmiento, este comportamiento podría estar relacionado con la historia evolutiva de la raza y su prolongado proceso de adaptación.

“El origen ibérico del ganado Criollo implicó una larga convivencia con especies de garrapatas del mismo género y, posteriormente, más de 500 años de selección natural en la Argentina, lo que favoreció la aparición de esta resistencia”, señaló el especialista.

Beneficios para el manejo sanitario

La resistencia genética del Bovino Criollo no implica la ausencia total de garrapatas, pero sí una infestación significativamente menor en comparación con razas más susceptibles.

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Este comportamiento natural ofrece ventajas concretas para los productores, ya que permite reducir la dependencia de tratamientos químicos utilizados para controlar el parásito, lo que impacta tanto en los costos como en el manejo sanitario del rodeo. Además, una menor carga parasitaria contribuye a mejorar el bienestar animal y disminuir los efectos negativos que la garrapata provoca sobre la productividad, como la pérdida de peso o la transmisión de enfermedades.

En este contexto, los especialistas destacan que la genética resistente puede convertirse en una herramienta estratégica dentro de programas de mejoramiento y manejo integrado del parásito.

Una alternativa para sistemas ganaderos del norte

Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria también remarcan que el potencial del Bovino Criollo no se limita únicamente a su resistencia sanitaria. El investigador y coordinador de proyectos vinculados a esta raza, Carlos Reising, explicó que el Criollo permite conformar rodeos funcionales, con buena eficiencia reproductiva y estabilidad productiva a lo largo del tiempo.

Según detalló el especialista, su fertilidad y longevidad favorecen la permanencia de las vacas en el rodeo, mientras que su temperamento dócil y su buena habilidad materna facilitan el manejo en los establecimientos ganaderos.

Estas cualidades posicionan al ganado Criollo como una alternativa técnica interesante para sistemas productivos ubicados en ambientes donde la presión de garrapatas representa un problema recurrente.

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Revalorización de una raza histórica

Más allá de los beneficios sanitarios, el reconocimiento de estas características contribuye a revalorizar al Bovino Criollo dentro del sistema ganadero argentino, donde históricamente estuvo asociado a zonas marginales o de baja productividad.

Hoy, frente a los desafíos sanitarios y ambientales que enfrenta la ganadería, sus atributos adaptativos comienzan a ser reconsiderados como una ventaja estratégica. En ese sentido, el INTA impulsa nuevas investigaciones destinadas a profundizar el conocimiento sobre esta resistencia genética y promover su incorporación en programas de mejoramiento y cruzamientos.

El avance de estos estudios refuerza la idea de que la genética puede convertirse en una herramienta clave para enfrentar uno de los principales problemas sanitarios de la ganadería en regiones cálidas, al tiempo que abre la puerta a sistemas productivos más eficientes y sostenibles.