Biocombustibles: arranque de año con ajustes clave en precios de bioetanol y biodiésel
El inicio del año trajo definiciones relevantes para el sector de los biocombustibles en la Argentina. En el primer día hábil, el Gobierno nacional oficializó nuevos precios mínimos para el bioetanol y el biodiésel, al tiempo que confirmó el retorno del corte obligatorio de biodiésel al 7,5% en el gasoil. Las medidas, publicadas en el Boletín Oficial, tienen impacto directo tanto en la industria energética como en el entramado agroindustrial.
Las disposiciones fueron establecidas mediante dos resoluciones de la Secretaría de Energía, encabezada por María Carmen Tettamanti, y apuntan a equilibrar los costos de producción, evitar distorsiones en los precios finales de los combustibles y brindar previsibilidad a los productores de biocombustibles, un sector fuertemente ligado a las economías regionales y a la producción agrícola.
Nuevos valores para el bioetanol de caña y maíz
La Resolución 611 fijó nuevos precios mínimos para el bioetanol destinado al mercado interno. En el caso del bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar, el valor quedó establecido en $976,457 por litro, una referencia clave para las destilerías del noroeste argentino, especialmente en Tucumán, donde esta producción tiene fuerte peso económico y social.

Por su parte, el bioetanol producido a partir de maíz, con epicentro en la provincia de Córdoba, tendrá un precio mínimo de $894,949 por litro. Según la normativa, estos valores son de cumplimiento obligatorio y no podrán celebrarse operaciones por debajo de esos montos, lo que garantiza un piso de ingresos para los elaboradores.
Desde la Secretaría de Energía explicaron que la Ley de Biocombustibles habilita a revisar los precios cuando se detectan desfasajes con los costos reales de producción o cuando esos valores pueden generar impactos indeseados en el precio de las naftas en surtidor. En ese marco, se dispuso una actualización “excepcional” para acompañar el contexto económico actual.
Plazos de pago y control de distorsiones
Otro punto relevante de la resolución es la ratificación del plazo máximo de pago de los biocombustibles, que no podrá superar los 30 días corridos desde la fecha de factura. Esta condición busca ordenar la cadena de pagos y evitar demoras que afecten el capital de trabajo de las destilerías.
“El control de posibles distorsiones en el mercado cobra aún mayor relevancia”, señalaron desde la cartera energética. La intención oficial es sostener el equilibrio entre los costos de producción del bioetanol y su impacto en el precio final del combustible fósil, en un contexto donde la inflación y la volatilidad de insumos siguen siendo factores sensibles.

Biodiésel: sube el precio y vuelve el corte al 7,5%
En paralelo, la Resolución 612 estableció el nuevo precio del biodiésel elaborado a base de soja, que regirá durante el mes de enero. El valor fue fijado en $1.797.881 por tonelada, una referencia clave para los productores de la zona pampeana, principal polo de elaboración del país.
La medida llega junto con una decisión central para el sector: el restablecimiento del corte obligatorio del 7,5% de biodiésel en el gasoil, luego de la reducción aplicada en noviembre pasado. En ese momento, el aumento del precio del aceite de soja había elevado los costos de producción, generando preocupación por su traslado al precio final del gasoil.
Según recordaron desde Energía, la Ley establece que el corte mínimo no puede ser inferior al 5%, y que desde junio de 2022 se había fijado el 7,5%. Tras la baja transitoria al 7%, y con un escenario de insumos más estable, el Gobierno consideró pertinente volver al nivel previo.

Impacto para el agro y la energía
Las nuevas resoluciones refuerzan el rol estratégico de los biocombustibles dentro de la matriz energética y productiva nacional. Tanto el maíz, la caña de azúcar y la soja encuentran en estos esquemas una vía de agregado de valor y desarrollo regional.
Con precios actualizados y reglas claras para el corte obligatorio, el sector arranca el año con mayor previsibilidad, aunque atento a futuras revisiones. En un contexto de transición energética y necesidad de divisas, los biocombustibles vuelven a posicionarse como un eslabón clave entre el agro y la energía, con impacto directo en la economía real.
