La cosecha de maíz gana ritmo mientras las lluvias mejoran la condición hídrica de los cultivos
El último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que las lluvias registradas en el país tuvieron un efecto general positivo sobre la condición hídrica de los cultivos de soja mientras que avanza la cosecha de maíz. Se reportaron precipitaciones de variada intensidad sobre el centro del área agrícola y con algunos excesos en el NOA, mientras que en el sudeste de Córdoba y el centro-oeste de Santa Fe se produjeron eventos de viento y granizo que afectaron parcialmente algunos lotes.
Como resultado, la condición hídrica Óptima/Adecuada de la soja se incrementó en 7 puntos porcentuales, y el 74% del área implantada se mantiene entre estado Normal y Excelente. El 58% de la superficie transita el período de definición de rendimiento, con más de la mitad de la soja de primera en la etapa de llenado de grano bajo perfiles de humedad menos restrictivos. Por su parte, la soja de segunda muestra mejoras de 8 puntos porcentuales en condición hídrica Óptima/Adecuada y 6 puntos porcentuales en estado Normal/Excelente. La proyección de producción se mantiene en 48,5 millones de toneladas, reflejando un escenario favorable a pesar de la heterogeneidad de los eventos climáticos.
Maíz: la cosecha comienza a tomar impulso
En paralelo, la cosecha de maíz comenzó a ganar ritmo a nivel nacional, con un avance del 3,6% concentrado principalmente en el Centro-Norte de Santa Fe, donde los rendimientos promedio alcanzan los 70,7 quintales por hectárea. Las labores también se iniciaron en ambos Núcleos y el Centro-Norte de Córdoba, mientras que en el Centro-Este de Entre Ríos la recolección se retoma de manera gradual tras las precipitaciones de la semana pasada.
El maíz tardío mostró una mejora intersemanal de 6,6 puntos porcentuales en la condición hídrica, un dato especialmente relevante dado que el 94,1% del área nacional se encuentra desde panojamiento en adelante, etapa crítica en la que la disponibilidad de agua resulta determinante para el desarrollo del grano. Actualmente, el 87,6% del área presenta condición de cultivo entre Normal y Excelente, sosteniendo la proyección de producción en 57 millones de toneladas.

Girasol: cosecha con rindes superiores al promedio histórico
Además de la soja y el maíz, el 31% del área destinada al girasol ya fue cosechada, con un progreso intersemanal de 0,9 puntos porcentuales, manteniendo la proyección de producción en 6,2 millones de toneladas. El Centro-Este de Entre Ríos se sumó a las zonas que finalizaron la recolección, registrando rindes que superan en un 2 % el promedio de las últimas cinco campañas.
Otras regiones que continúan en cosecha muestran rindes superiores al promedio del último quinquenio y, en Córdoba, los rendimientos superan el máximo histórico registrado. La variabilidad se mantiene entre los planteos tempranos y tardíos, y se espera el inicio de la cosecha en estos últimos para confirmar los resultados definitivos.

Sorgo granífero: fin de siembra y seguimiento del desarrollo
La siembra de sorgo granífero concluyó tras un progreso interquincenal de 1,7 puntos porcentuales. Los lotes más tempranos del Centro-Norte de Santa Fe y del Núcleo Norte avanzan hacia el final del ciclo y se encuentran próximos a iniciar la cosecha.
A nivel nacional, el 85,8 % del área presenta condición de cultivo entre Normal y Excelente, mientras que los planteos del centro y sur del área agrícola continúan su desarrollo en etapas reproductivas, a la espera de condiciones hídricas que acompañen adecuadamente el llenado de granos.

Panorama general y perspectivas productivas
El escenario climático reciente contribuye a un panorama positivo para los cultivos de verano, con lluvias que mejoraron los perfiles hídricos y permitieron avanzar en etapas críticas de desarrollo. La combinación de progreso en cosecha (en el caso del maíz), buen estado de los lotes y proyecciones de producción estables genera expectativas favorables para los agricultores y el mercado de granos.
En soja, maíz, girasol y sorgo, las condiciones actuales permiten mantener estimaciones de rendimiento acordes a los objetivos de campaña. La principal variable a seguir serán los eventos climáticos durante el período de llenado y madurez, dado que cualquier exceso de precipitaciones o sequía localizada podría afectar los rendimientos finales. Por ahora, la situación es alentadora, y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires destaca la resiliencia de los cultivos ante la heterogeneidad de las precipitaciones y la variabilidad regional.
