Autos 0 km en 2026: cómo impactarán las bandas del dólar en los precios
El mercado automotor argentino se prepara para un cambio relevante en la forma en que se ajustarán los precios de los autos 0 km a partir de 2026. La decisión del Gobierno de atar las bandas de flotación del dólar a la inflación oficial introduce una nueva variable que promete mayor previsibilidad, aunque no elimina del todo la incertidumbre para consumidores y empresas.
Durante 2025, los valores de los autos 0 km estuvieron condicionados por un esquema complejo y poco homogéneo. Inflación, cotización del dólar y estrategia comercial de cada marca se combinaron de manera irregular, generando aumentos dispares y, en algunos casos, difíciles de explicar para los compradores.
Un nuevo esquema cambiario que busca previsibilidad
A partir de enero, el piso y el techo de las bandas de flotación del dólar se actualizarán en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el Indec. Esto implica que dos de las variables que más influyen en los precios —inflación y dólar— comenzarán a moverse de forma convergente, reduciendo parte de la volatilidad que caracterizó al mercado de los autos 0 km en los últimos años.
Sin embargo, referentes del sector advierten que esta convergencia no garantiza subas automáticas. Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina, explicó que “se ajusta la banda, no el tipo de cambio”, y que mientras el dólar se mantenga dentro de esos márgenes y no exista presión de demanda, los precios de los autos 0 km no necesariamente deberán aumentar todos los meses.

Inflación y dólar: impactos distintos según cada empresa
Aunque la inflación es un dato común para toda la economía, su efecto no es igual para todas las automotrices. Impacta directamente sobre los costos en pesos, como salarios, impuestos, servicios, logística local y acciones comerciales, elementos que pesan de manera diferente según la estructura de cada compañía.
El dólar, en cambio, tiene un impacto más dispar. Las empresas con mayor integración de autopartes nacionales sufren menos ante una suba del tipo de cambio que aquellas que dependen en mayor medida de componentes importados. A esto se suma el mix de ventas: las marcas que comercializan más autos 0 km importados quedan más expuestas a variaciones cambiarias que las que producen localmente.
Importadores y precios dolarizados
En el caso de las importadoras, la relación con el dólar es aún más directa. Aunque enfrentan costos internos que suben con la inflación, su estructura está mayormente atada a la moneda estadounidense, lo que explica por qué la gran mayoría de los vehículos que comercializan se ofrecen en dólares y no en pesos.

Este esquema se mantuvo firme durante 2025, incluso en contextos de relativa estabilidad cambiaria. Cerca del 95% de los autos vendidos por importadores oficiales se pactaron en dólares, una señal clara de cómo el tipo de cambio sigue siendo un factor central para este segmento del mercado.
El rol clave de la estrategia comercial
Más allá de las variables macroeconómicas, existe una tercera dimensión que suele definir los precios de los autos 0 km: el momento del mercado y la estrategia de cada marca. Esta variable es más subjetiva y depende de la necesidad de volumen, la competencia y los objetivos comerciales de cada empresa.
Alfonso Prat-Gay, vicepresidente de Prestige Auto, sostuvo que las políticas comerciales pueden “desengancharse del dólar”, como ocurrió con las vans de Mercedes-Benz, cuyos precios se mantuvieron en pesos constantes. En 2025 también hubo casos de marcas que evitaron aumentos, revirtieron subas anunciadas o absorbieron parte de los incrementos para no frenar las ventas.

Decisiones regionales y expectativas para 2026
En muchos casos, los ajustes de precios de los autos 0 km no se definieron en la Argentina sino en las casas matrices regionales, especialmente en Brasil. Las automotrices buscan equilibrar resultados financieros entre filiales, lo que a veces explica aumentos que no responden a la coyuntura local.
De cara a 2026, el panorama para los autos 0 km aparece más ordenado. La convergencia entre inflación y bandas del dólar debería hacer más previsibles las actualizaciones, con un techo determinado por el IPC de meses anteriores. En ese contexto, la variable decisiva pasará a ser la política comercial: las marcas que quieran crecer en volumen deberán competir con ofertas, promociones y mejores precios, más que con ajustes automáticos.
