Show de Messi en la despedida: Argentina goleó y sueña
La Selección Argentina vivió una noche cargada de emoción en La Bombonera, donde goleó 5-0 a Zambia en su despedida del país antes del próximo Mundial. El encuentro fue mucho más que un amistoso: fue una celebración colectiva entre el equipo campeón del mundo y un público que volvió a rendirse ante su capitán.
Desde el primer momento el estadio vibró con los cánticos dedicados a Lionel Messi. La escena tuvo algo de despedida: el capitán saludando a los hinchas, los campeones del mundo reunidos en el campo y un clima de emoción que recorrió cada rincón del estadio. La sensación de que podría tratarse del último partido de Messi con la camiseta argentina en el país le agregó un componente especial a la noche.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni respondió dentro de la cancha con autoridad. Argentina dominó el juego de principio a fin y terminó construyendo una goleada contundente, en lo que fue una de las últimas pruebas antes del inicio de la Copa del Mundo.

Messi, líder y figura de la despedida
El capitán argentino volvió a demostrar por qué sigue siendo el faro del equipo. Messi participó activamente en la construcción del triunfo con una asistencia, un gol y un gesto que emocionó a todos, al cederle un penal a Nicolás Otamendi para que pudiera convertir en una noche especial.
El marcador se abrió rápidamente gracias a Julián Álvarez, que aprovechó una gran jugada colectiva para poner en ventaja a la Albiceleste en los primeros minutos del partido. A partir de ese momento, Argentina manejó el ritmo del encuentro con tranquilidad.
Antes del cierre del primer tiempo apareció Messi para ampliar la diferencia. El capitán marcó el 2-0 con una definición característica que desató una nueva ovación del público, reafirmando su vigencia en el equipo. En el complemento, Otamendi convirtió el tercer gol desde el punto penal tras la decisión de Messi de cederle la ejecución. Luego, un tanto en contra del defensor Dominic Chanda y el cierre del joven Valentín Barco completaron la goleada.
Rendimientos altos en un equipo que vuelve a ilusionar
Más allá del resultado, el partido dejó señales positivas en varios futbolistas de Argentina. El equipo mostró una imagen mucho más sólida que en el amistoso anterior y recuperó niveles individuales importantes.
En defensa, Cristian Romero se mostró firme en la marca y aportó seguridad en el fondo. En el mediocampo, Leandro Paredes manejó los tiempos del equipo y se adueñó del control del balón. En ataque, Julián Álvarez volvió a mostrarse dinámico y peligroso, mientras que Thiago Almada participó en varias jugadas de peligro y generó el penal que terminó en el gol de Otamendi.
También hubo tiempo para la seguridad del arquero Emiliano Martínez, que respondió con solvencia en la única llegada de riesgo del conjunto africano. La combinación de experiencia y juventud volvió a aparecer como una de las principales fortalezas del equipo, que mantiene la base campeona y suma variantes para el futuro.

El sueño del bicampeonato vuelve a encenderse
La goleada ante Zambia cerró la preparación de la Selección en el país antes de emprender el viaje hacia el Mundial. A poco más de dos meses del debut, Argentina se despidió con una actuación convincente y con la ilusión intacta.
El recuerdo del título obtenido en la Copa Mundial de Qatar 2022 sigue muy presente entre los hinchas y en el propio plantel. Esta vez, el desafío será aún mayor: intentar algo que la Selección no consigue desde hace décadas, defender la corona.
En ese camino, la presencia de Messi vuelve a ser determinante. Aunque el capitán todavía no confirmó oficialmente si será su última Copa del Mundo, todo indica que el torneo lo tendrá nuevamente como protagonista.
La despedida en La Bombonera dejó una imagen clara: un equipo unido, un público entregado y un capitán que todavía marca la diferencia. Con ese combo, la ilusión argentina vuelve a ponerse en marcha rumbo al Mundial.
