Argentina avanzó 18 puestos en el Índice Mundial de Libertad Económica


La Argentina registró su mayor avance en más de diez años dentro del Índice de Libertad Económica elaborado por la Heritage Foundation. Con un puntaje de 57,4, el país mejoró 3,2 puntos respecto del año anterior y protagonizó la suba más significativa a nivel global en la edición más reciente del informe.

En el listado que evalúa a 176 economías, la Argentina pasó del puesto 124 al 106, lo que implica un ascenso de 18 posiciones en apenas un año. De esta manera, quedó por debajo de Bhutan y por encima de Ghana, aunque todavía permanece dentro de la categoría “Mayormente no libre”. Pese a esa clasificación, el desempeño fue destacado por la organización como un cambio de tendencia relevante.

Las reformas que explican la mejora

El informe atribuye el progreso a las políticas de desregulación y orden macroeconómico impulsadas por el presidente Javier Milei. “La decisiva victoria en las elecciones legislativas de medio término de octubre de 2025 brindó un respaldo concreto para continuar transformando la economía argentina. La agenda de reformas produjo avances notables y medibles”, señaló la entidad.

Entre los principales factores que explican la mejora de Argentina, la Heritage Foundation destacó las reformas fiscales, monetarias y regulatorias que redujeron el tamaño y el alcance del Estado. Según el análisis, la gestión de las finanzas públicas mostró señales de mayor disciplina, con avances en la salud fiscal y en la simplificación de normas que afectaban la actividad privada.

Exportaciones agroindustriales, Brasil, divisas, Argentina

Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado remarcaron que el salto no responde a un fenómeno coyuntural. “Este resultado es consecuencia de un proceso profundo de transformación estructural orientado a restaurar reglas claras, disciplina fiscal, estabilidad monetaria y apertura económica”, indicaron fuentes oficiales.

Los ejes del índice y la evaluación argentina

El Índice de Libertad Económica se compone de cuatro grandes áreas: Estado de derecho, tamaño del gobierno, eficiencia regulatoria y apertura de mercados. Cada una incluye indicadores como derechos de propiedad, carga tributaria, libertad empresarial, libertad monetaria, comercio exterior e inversión, entre otros.

En el caso argentino, la mejora estuvo asociada principalmente a la reducción del gasto público, la eliminación de distorsiones regulatorias y la apertura a la competencia. También se valoraron medidas vinculadas a la simplificación normativa, la revisión de regímenes considerados obsoletos y la disminución de trabas burocráticas.

Exportaciones, acuerdo Mercosur-UE

El ministro Federico Sturzenegger celebró el avance de Argentina a través de sus redes sociales: “Arrancamos en el puesto 145 y hoy ya escalamos al 106. La suba está entre las más grandes en la historia del índice. Falta mucho, pero el progreso es importante y visible”. El funcionario destacó que el objetivo es continuar con la convergencia hacia estándares internacionales.

El contexto global y los desafíos pendientes

A nivel mundial, el promedio del índice apenas avanzó 0,2 puntos, y más de la mitad de las economías siguen clasificadas como “mayormente no libres” o “reprimidas”. En los primeros puestos se produjo una reorganización significativa, aunque Singapur continúa liderando el ranking como la economía más libre del mundo, seguida por Suiza, Irlanda, Australia y Taiwán.

El informe también advierte que la solidez fiscal global muestra un deterioro sostenido, con déficits crecientes y niveles de deuda pública en ascenso que afectan la productividad. Si bien el impacto de los aranceles restrictivos fue menor al previsto —en parte por el aumento de inversiones en sectores como energía e inteligencia artificial—, persisten desafíos estructurales vinculados a la transparencia y la eficiencia gubernamental.

Bahía Blanca, Puerto, Exportaciones

En ese marco, la Heritage Foundation planteó que muchos países enfrentan una encrucijada: la capacidad de sostener el crecimiento y la prosperidad dependerá de la calidad institucional y del compromiso con la libertad económica. Para la Argentina, el salto en el ranking representa un cambio relevante, aunque el propio informe deja en claro que el desafío ahora será consolidar y profundizar las reformas para abandonar definitivamente la categoría de economías mayormente no libres.