Torneo Apertura 2026: River cayó con Argentinos Juniors 1-0
River volvió a dejar una imagen preocupante. Esta vez fue derrota por 1-0 en La Paternal, en un partido chato, con escasas situaciones y en el que el local aprovechó su momento para golpear y luego defender la ventaja. Con este resultado, el Millonario acumula tres encuentros sin triunfos en el Torneo Apertura 2026 y empieza a mirar de reojo la tabla.
El único gol de la noche lo marcó Hernán López Muñoz, a los 35 minutos del primer tiempo, luego de recibir con libertad sobre el sector izquierdo del área y definir cruzado, abajo, sin chances. Fue una acción que sintetizó el trámite: Argentinos práctico, River impreciso y sin respuestas.
La caída dejó al conjunto de Gallardo en el quinto puesto con siete unidades, mientras que el Bicho, que lo superó en la clasificación, trepó al cuarto lugar.
Un inicio que ilusionó, pero duró poco
La visita había arrancado mejor. A los siete minutos, Giuliano Galoppo filtró un pase perfecto para la subida de Gonzalo Montiel, que quedó mano a mano pero definió desviado contra el primer palo. Fue, probablemente, la chance más clara que tuvo River en toda la noche.
Después de ese aviso, el partido se emparejó y se jugó cada vez más lejos de los arcos. La presión del local incomodó a River, que perdió fluidez y nunca logró hacerse dueño del mediocampo.
A los 28, Agustín Ruberto definió ante el arquero y la pelota fue despejada sobre la línea, aunque la jugada estaba invalidada por offside. Y casi enseguida, un centro encontró la cabeza de Tomás Molina, pero respondió seguro Santiago Beltrán.
Hasta que llegó el golpe. López Muñoz controló, miró el arco y sacó un zurdazo preciso. Nada más. Nada menos.

Sin rebeldía ni profundidad
En el complemento, River insinuó una reacción, pero se quedó en eso. A los cuatro minutos, Galoppo intentó aprovechar una mala salida de Brayan Cortés con un remate por arriba que se fue alto. Fue una oportunidad aislada.
El correr de los minutos mostró a un equipo apurado, con más voluntad que ideas. Los cambios no modificaron el desarrollo y Argentinos, cómodo en su libreto, se replegó con orden para cuidar la diferencia.
Ni siquiera un despeje largo de Francisco Álvarez, que casi sorprende por su parábola, logró torcer la historia: Beltrán retrocedió a tiempo y aseguró la pelota contra el poste.
En el tramo final, River perdió también frescura física. La lesión de Marcos Portillo, cuando ya no quedaban modificaciones, obligó al equipo a terminar con diez hombres y terminó de desinflar cualquier intento de empate.

Expulsión y preocupación
Como si faltara algo más para completar la noche negra, Gallardo vio la tarjeta roja por aplaudir de manera irónica al árbitro Andrés Merlos. El entrenador, que transita su segundo ciclo, se fue visiblemente molesto con el rendimiento y con el contexto.
River venía de un empate y de una dura derrota previa, y necesitaba una reacción para acomodarse. No la encontró. Le faltó juego, le faltó sorpresa y, sobre todo, le faltó peso ofensivo.
El calendario no da respiro: en la próxima fecha deberá visitar al líder, en un partido que puede empezar a marcar hacia dónde se encaminará su semestre.
Por ahora, el presente es claro: tres partidos sin ganar y muchas preguntas abiertas.
