El “derrumbe productivo” afecta a los tambos más chicos


A pesar de algunos destellos que generaron una leve esperanza para la industria láctea, los indicadores en general continúan siendo desfavorables para los tambos. En lo que respecta a la producción, el primer trimestre cerró con uno de los peores registros de los últimos años.

Según un informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), basado en los datos publicados mensualmente por la Dirección Nacional de Lechería, entre enero y marzo, la cantidad de leche obtenida disminuyó un 13,9% en términos de producción total y un 14,9% si se considera el promedio diario.

Además, un informe adicional del OCLA confirmó una tendencia preocupante: este declive afecta principalmente a los establecimientos más pequeños, como el recientemente cerrado en Cañada Rosquín (Santa Fe).

“Si observamos el desempeño de la producción según el tamaño del tambo, podemos notar que los establecimientos que producen más de 6.000 litros diarios experimentaron una disminución mucho menor que el resto de los estratos (-4,7%)”, destaca el estudio del OCLA.

Tambos, derrumbe productivo

En este contexto, los tambos más pequeños (menos de 2.000 litros diarios) han registrado una caída del 16,5% en lo que va del año, mientras que los de tamaño medio (entre 2.000 y 6.000 litros) retrocedieron un 12,1%.

Esto se debe principalmente al estrés térmico experimentado a fines de enero y principios de febrero, así como a los problemas de disponibilidad financiera que enfrentan muchos productores para hacer frente a los mayores costos de alimentación, además de aspectos relacionados con pérdida de condición corporal, abortos, desequilibrios metabólicos postparto, y tasas de descarte superiores a lo normal, entre otros.

“Si tomamos en cuenta la estratificación publicada por la Dirección Nacional de Lechería, la caída de la producción en el primer trimestre del año (a tambo constante) fue del 10,5%, mientras que la disminución total de la producción nacional en el acumulado interanual (promedio diario) fue del 15,1%. La diferencia de 4,6 puntos porcentuales podría atribuirse en su mayoría a la producción que estaba presente el año pasado y que no está presente este año, es decir, menos unidades productivas y/o menos vacas en las unidades productivas que continúan en la actualidad”, continúa el informe del OCLA.

Tambos, derrumbe productivo

No obstante, se aclara: “Es esencial no vincular directamente esta diferencia del 4,6% como menos tambos o menos vacas de un año respecto al otro, ya que es probable que los tambos y/o vacas que salieron del sistema estén por debajo de la media de producción, lo que significa que el número de salidas podría ser mayor”.

El informe del OCLA también examina la situación por provincias y destaca como un aspecto notable la marcada disminución en Córdoba y Santa Fe, donde se concentran las principales cuencas lecheras del país.

“La producción en las distintas provincias experimentó grandes disparidades en su variación interanual durante el primer trimestre del año 2024, en comparación con el mismo período del año 2023. Debido a su significativa participación en la producción total (dos tercios de la producción nacional) y al alto porcentaje de reducción, Córdoba y Santa Fe son los principales responsables de la fuerte caída en la producción del trimestre”, explica el Observatorio.

En último lugar, un tercer informe publicado por el OCLA examina la rentabilidad de la actividad lechera, y la buena noticia es que marzo concluyó, al menos en términos teóricos, con un resultado positivo para los productores del 3,5%.

“Como hemos estado señalando en informes anteriores, se produjo un marcado desacoplamiento en diciembre de 2023 (debido a la devaluación y la alta inflación) entre los precios y los costos. Indicábamos que los precios de la leche estaban aumentando por encima de la inflación y que pronto se produciría una convergencia, por lo que ya en febrero se puede observar una tasa de rentabilidad positiva que se intensifica en marzo”, destaca el Observatorio en este caso.

Tambos, derrumbe productivo

Sin embargo, aclara que, “a pesar de ello, no se alcanza el Precio de Equilibrio (que fue de $352,22 para marzo de 2024), necesario para obtener una rentabilidad mínima del 5% como Costos de Oportunidad del Capital Invertido”.

Con información de InfoCampo y OCLA