El campo celebró el acuerdo con la UE y analizó su impacto en la carne y el dólar
Tras más de dos décadas de negociaciones, Argentina ratificó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y abrió un nuevo capítulo para el sector agropecuario. El Senado aprobó la alianza por 69 votos a favor y 3 en contra, y desde el campo destacaron la trascendencia del paso. “Es muy importante cerrar una etapa de más de veinticinco años de negociación. Se abre un nuevo desafío hacia adelante”, afirmó Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina.
En declaraciones al programa Infobae en Vivo Al Amanecer, el dirigente rural sostuvo que el acuerdo representa una oportunidad estratégica. El sector agropecuario considera que el convenio puede potenciar exportaciones y fortalecer la producción nacional, aunque advirtió que ahora comienza la etapa más compleja: la implementación concreta del acuerdo y la definición de los cupos.
Una nueva etapa para el comercio agropecuario
Pino explicó que el entendimiento permitirá un intercambio “intenso y mucho” con el bloque europeo, aunque remarcó que será clave analizar las cuotificaciones. “Hay que empezar a transitar este camino, a ver cómo van a ser las cuotas, porque todo esto va de la mano de cupos”, señaló, en referencia a los límites que regirán para determinados productos sensibles.
El presidente de la entidad también planteó que el comercio exterior es un proceso bidireccional. “Cuando exportás, habitualmente también importás. Esa convivencia comercial va a tener que ser empezada a trabajar”, sostuvo. Frente a los temores que despierta el acuerdo, defendió una mirada optimista: “Tiene que ser un camino sin temor, nadie va a sufrir consecuencias por el hecho de que la Argentina vuelva al mundo”.

Carne, precios y consumo interno
Uno de los ejes centrales del debate es el impacto del acuerdo en la carne vacuna. Pino fue claro al definir la lógica del mercado: “El negocio de la carne es un comercio como cualquier otro, que se rige por oferta y demanda”. Recordó que la actividad ganadera estuvo rezagada durante las últimas décadas por restricciones oficiales que afectaron su rentabilidad.
Según explicó, la recuperación reciente de precios responde a un reacomodamiento. “La carne recuperó valor frente a la inflación. Cuando uno parte de muy atrasado, el impacto es fuerte”, afirmó. Además, destacó que la mejora en los números incentiva al productor y puede generar mayor inversión en el sector.
Respecto del consumo, Pino señaló que la caída no obedece únicamente a razones económicas. “Hace treinta o cuarenta años consumíamos 75 kilos de carne vacuna por habitante al año; hoy estamos cerca de los 50”, indicó, atribuyendo la baja a un cambio cultural en los hábitos alimentarios. Sin embargo, subrayó que Argentina continúa entre los principales consumidores de proteína animal del mundo, con 114 kilos por habitante al año sumando todas las carnes.

Dólar único y presión impositiva
Consultado sobre el tipo de cambio, el dirigente valoró la existencia de un esquema unificado. “Hoy vendemos nuestro producido y vamos a comprar insumos, y ese dólar vale lo mismo. Eso es una gran cosa”, afirmó. Recordó que en el pasado hubo brechas de hasta el 200%, lo que distorsionaba la planificación productiva.
No obstante, advirtió que la carga fiscal sigue siendo un problema estructural. “El tema impositivo es un ancla muy pesada, no solo a nivel nacional sino también provincial y municipal”, sostuvo. Para el titular de la Rural, la presión tributaria condiciona la competitividad y limita la capacidad de expansión del agro.
Crisis láctea y cambio de paradigma
Además del acuerdo con la UE, Pino también se refirió a la situación de la industria láctea, que atraviesa dificultades financieras. “Preocupa y ocupa, porque no solo afecta a tambos sino también a distribuidores de insumos”, explicó. Señaló que los cheques rechazados y las demoras en pagos impactan directamente en los productores.

En ese contexto, describió un cambio profundo en la lógica empresarial del sector. “Se empezaron a priorizar los balances productivos sobre los financieros. Antes, la inflación cubría la baja productividad”, indicó. Hoy, con menor margen para especular con stocks, la eficiencia productiva se vuelve determinante para la supervivencia.
Internas y futuro en la Sociedad Rural
En cuanto a la vida institucional de la entidad, Pino aseguró que aún no definió si buscará la reelección. “No soy un tipo rico, vivo de mi trabajo. Hay muchas cosas que tienen que darse para que tome una decisión”, expresó, en referencia a las cartas cruzadas y críticas internas.
Más allá de su futuro personal, dejó en claro que la decisión final estará en manos de los socios. “Acá el que decide es el socio de la Rural”, concluyó. Mientras tanto, el campo celebra la apertura de un nuevo escenario internacional, consciente de que el verdadero desafío comienza ahora: convertir el acuerdo en crecimiento concreto para la producción argentina.
