La actividad agropecuaria marcó un nuevo récord en enero
La actividad agropecuaria argentina volvió a mostrar dinamismo en el arranque del año. Según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) creció 1,2% en enero y alcanzó un nuevo máximo histórico, consolidando una tendencia alcista que se apoya en el avance de una cosecha 2025/26 que se perfila como récord.
En la comparación interanual de actividad agropecuaria, el indicador se ubicó 13,3% por encima de enero de 2025, reflejando un sólido desempeño de la producción primaria y las exportaciones. De las 12 series que integran el índice, siete registraron subas mensuales y cinco mostraron retrocesos, en una medición desestacionalizada que permite evaluar con precisión la evolución del sector.
La producción agrícola, motor del crecimiento
El principal impulso provino del avance de las labores agrícolas, que crecieron 2,8% mensual en un contexto de producción récord de cultivos de invierno. El subíndice IACA–Cultivos registró una suba de 1,3% en enero y encadenó cuatro meses consecutivos al alza, superando el récord alcanzado a fines del año pasado.
La campaña fina cerró con números históricos. En enero finalizó la mayor cosecha de trigo de la historia, favorecida por la mayor superficie sembrada en 30 años. También concluyó la recolección de cebada, con producción récord estimada para el ciclo 2025/26. El girasol, por su parte, avanzó 20 puntos porcentuales en la cosecha durante el mes y muestra el área implantada más alta del siglo.

En cuanto a la gruesa, la siembra avanzó con firmeza. La soja progresó 13 puntos y alcanzó el 99% del área estimada hacia fines de enero. El maíz mantuvo un elevado número de hectáreas trabajadas, mientras que el sorgo avanzó 28 puntos, alcanzando el 90% del área proyectada. El fuerte ritmo de implantación y cosecha explica el salto del indicador general dentro de la actividad agropecuaria.
Agroindustria: leve retroceso tras meses de auge
A diferencia de la producción primaria dentro de la actividad agropecuaria, el subíndice IACA–Agroindustrial mostró una caída mensual del 0,5%, aunque se mantiene en niveles cercanos a máximos históricos. La actividad industrial con base agropecuaria se mide a través de molienda, faena, lechería y biocombustibles.
La molienda conjunta de cereales y oleaginosas cayó 1,1% en enero y sumó su cuarta baja consecutiva. El principal factor fue la disminución del 3% en el crushing de soja, en un contexto en el que gran parte de la cosecha se destinó a la exportación como poroto sin procesar durante noviembre y diciembre, reduciendo la disponibilidad para la industria local.

Sin embargo, otros rubros mostraron mejoras. La molienda de trigo creció 1,2% mensual y la de cebada 3,3%, en línea con la abundante cosecha fina. El procesamiento de girasol avanzó 2,2%, mientras que la faena de porcinos aumentó 1,1% y la producción de leche 0,4%. En biocombustibles, el biodiésel subió 0,9%, aunque el bioetanol retrocedió 2,7%.
Exportaciones: pausa tras un semestre récord
El subíndice IACA–Agroexportación registró una caída mensual de 3,7%, acumulando dos meses consecutivos a la baja. No obstante, el retroceso se produce tras un crecimiento acumulado del 30% en los seis meses previos, lo que relativiza el descenso.
La merma se explicó por menores exportaciones de soja y maíz. En el caso de la oleaginosa, el retroceso llega luego de envíos extraordinarios en noviembre y diciembre, impulsados por la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Para el maíz, influyó la abundante oferta internacional y el hecho de que aún no comenzó la cosecha gruesa local.
En contrapartida, el complejo trigo volvió a batir récords: en enero se exportaron 4 millones de toneladas, el mejor registro histórico para ese mes, más del doble del promedio de los últimos cinco años. La cebada también mostró un desempeño destacado dentro de la actividad agropecuaria con 1,4 Mt exportadas, segundo mejor registro histórico para enero.

El girasol alcanzó un máximo histórico dentro de la actividad agropecuaria para el primer mes del año, con embarques superiores a 395.000 toneladas. Además, las exportaciones del complejo carne y cuero bovinos se mantuvieron firmes, aunque el incremento responde principalmente a precios elevados más que a mayores volúmenes.
Un inicio de año con bases sólidas
En perspectiva interanual, el IACA–Cultivos creció 18,9% y el subíndice de exportaciones 10,7%, mientras que el agroindustrial retrocedió apenas 0,5%. El balance general muestra una actividad agropecuaria que inicia el año en niveles récord, impulsada por una campaña fina histórica y un sector exportador competitivo.
Con la cosecha gruesa aún por delante, el desempeño de los próximos meses será clave para sostener este dinamismo de la actividad agropecuaria. Por ahora, enero dejó una señal clara: el campo argentino volvió a marcar un máximo histórico en actividad y consolida su rol como motor de la economía.
