Aceite argentino en expansión: India consolida el liderazgo y 2025 marca un año récord


La industria aceitera argentina cerró 2025 con números que confirman su peso estratégico en el comercio internacional. Con India como principal destino y el aceite de girasol como gran protagonista, el complejo oleaginoso logró récords de exportación, fortaleció su aporte de divisas y reafirmó su competitividad en un mercado global cada vez más exigente.

India, un socio clave que potencia el liderazgo argentino

El dato más contundente del año fue el posicionamiento de Argentina como principal proveedor de aceites vegetales de India, el mayor mercado consumidor del mundo. Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), el país asiático importa más de 15,7 millones de toneladas anuales, y en ese escenario la Argentina logró ubicarse en el primer lugar, superando a potencias como Indonesia y Malasia.

Durante 2025, los envíos argentinos de aceites vegetales hacia India alcanzaron 3,53 millones de toneladas, un volumen que no solo consolida el liderazgo comercial, sino que también refleja la capacidad del país para abastecer de manera sostenida un mercado de enorme escala. La diversificación de productos y la competitividad de precios fueron claves para sostener esta relación estratégica.

Este desempeño ratifica la importancia de India como destino prioritario para la agroindustria nacional. En un contexto de fuerte demanda estructural, el vínculo comercial se convirtió en un pilar para la estabilidad exportadora del sector, permitiendo amortiguar vaivenes de otros mercados y reforzar la presencia argentina en Asia.

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Un aporte clave de divisas para la economía nacional

El liderazgo en India se tradujo en un impacto directo sobre el ingreso de dólares al país. De acuerdo con CIARA, entre enero y diciembre de 2025 el complejo oleaginoso argentino generó u$s 31.339 millones, lo que implicó un incremento interanual del 25% y se constituyó como el tercer registro más alto de la serie histórica.

Este resultado confirma que la industria aceitera continúa siendo uno de los motores centrales de la economía argentina. La combinación de mayores volúmenes exportados y un escenario internacional favorable permitió fortalecer el flujo de divisas en un año marcado por la necesidad de estabilidad macroeconómica.

Además, el desempeño exportador mostró una dinámica sostenida a lo largo del año, evitando picos aislados y consolidando una tendencia de crecimiento. Para el sector del aceite, este comportamiento reafirma la importancia de mantener reglas de juego claras que permitan planificar inversiones y sostener la competitividad a largo plazo.

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Aceite de soja: crecimiento sostenido en volumen

Dentro del complejo, el aceite de soja mantuvo un rol central. Según los datos de la cámara, entre enero y noviembre de 2025 las exportaciones totalizaron 5,751 millones de toneladas, lo que representó un aumento interanual de 377 mil toneladas.

Este crecimiento estuvo respaldado por una sólida capacidad de molienda y una demanda internacional firme, especialmente en mercados asiáticos. El aceite de soja continúa siendo uno de los principales productos de valor agregado de la agroindustria argentina, con una logística y un know how que permiten competir en los principales destinos del mundo.

Si bien el protagonismo del año recayó en otros aceites, el desempeño del aceite de soja fue clave para sostener el volumen total exportado y el ingreso de divisas, reafirmando su lugar histórico dentro de la matriz exportadora nacional.

Aceite de girasol, el gran protagonista del año

El producto estrella de 2025 fue, sin dudas, el aceite de girasol. Por tercer año consecutivo, crecieron la producción, la molienda y las exportaciones, que alcanzaron un récord histórico de 1,310 millones de toneladas, superando en 319 mil toneladas los envíos del año anterior.

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Este desempeño posicionó a la Argentina como el tercer exportador mundial de aceite de girasol, solo por detrás de Rusia y Ucrania. La calidad del producto, la eficiencia industrial y la expansión del cultivo explican gran parte de este crecimiento sostenido.

En un contexto internacional complejo, el avance del aceite de girasol argentino demuestra la capacidad del sector para ganar mercados y consolidar nichos de alto valor, reforzando el rol estratégico del país en el comercio global de aceites vegetales.

Cambios en retenciones y señales para el sector

CIARA destacó que el desempeño exportador estuvo acompañado por modificaciones en el esquema de derechos de exportación. A lo largo de 2025 se registraron seis cambios, que permitieron cerrar el año con una reducción acumulada del 27% para el complejo soja y del 36% para el aceite de girasol.

Para la industria, estas medidas fueron una señal relevante que contribuyó a mejorar la competitividad y a sostener el ritmo exportador. En conjunto con la demanda externa, los ajustes impositivos ayudaron a explicar un año récord, que deja a los aceites argentinos bien posicionados para enfrentar los desafíos de 2026.